La floristería puede parecer un trabajo relajante y físicamente inofensivo, pero está lleno de tareas físicamente exigentes. Los floristas, jardineros, viveristas, paisajistas y trabajadores de invernaderos pasan horas de pie, levantan macetas pesadas, transportan sacos de tierra, podan y arreglan flores. Todas estas actividades pueden suponer una carga para los músculos, las articulaciones y la columna vertebral. Si no se cuenta con una preparación física adecuada, incluso los trabajadores con experiencia serán propensos a sufrir fatiga, dolor y diversas lesiones que reducirán su productividad y perjudicarán su salud.
Estar fuerte y flexible facilitará mucho el trabajo de florista. Participar en un programa de entrenamiento en línea permitirá a los floristas ocupados mantenerse en forma sin tener que interrumpir su horario de trabajo. La actividad física regular ayudará a mejorar la postura y la resistencia, a fortalecer el tronco y a prevenir las lesiones más comunes que se producen en el trabajo.
Requisitos físicos de las actividades de horticultura
Las personas que trabajan en el sector de las flores y la horticultura realizan a diario actividades físicamente exigentes. Agacharse, arrodillarse, estirarse y levantar peso de forma continuada sin respetar una mecánica corporal adecuada puede tener efectos perjudiciales para el cuerpo.
Algunos ejemplos de requisitos físicos son:
- Levantamiento de macetas
- Mover sacos de abono o compost
- Permanecer de pie durante mucho tiempo mientras se preparan ramos de flores
- Plantar, cavar y podar
- Transporte de plantas en invernaderos o tiendas de jardinería
Aunque ninguna de las actividades físicas mencionadas parece demasiado exigente por sí sola, pueden resultar físicamente agotadoras si se realizan de forma continuada durante meses y años.
¿Por qué es bueno el entrenamiento de fuerza?
El entrenamiento de fuerza es una forma de preparar el cuerpo para el trabajo diario. Cuanto más fuertes sean tus músculos, mejor te ayudarán a mantener el equilibrio y a reducir la tensión en las articulaciones.
Por ejemplo, unos músculos de las piernas más fuertes te permiten ponerte en cuclillas al plantar flores en lugar de inclinar la espalda hacia delante. Un tronco más fuerte te permite levantar y transportar cubos pesados de forma segura, y la fuerza en la parte superior del cuerpo facilita mucho el trabajo con el equipo.
El entrenamiento de fuerza no siempre implica ir al gimnasio. Puede bastar con utilizar únicamente el peso corporal o bandas de resistencia.
Mejorar la flexibilidad y la movilidad
La flexibilidad es tan esencial para el cuerpo como la fuerza. Los problemas de movilidad hacen que las tareas de jardinería resulten dolorosas y pueden provocar distensiones musculares.
Los ejercicios de estiramiento ayudan a mantener la movilidad de las articulaciones de las caderas, los hombros, la zona lumbar y los isquiotibiales, que suelen utilizarse en la jardinería y los arreglos florales. Una mayor flexibilidad ayudará a los trabajadores a mantener una postura correcta al realizar tareas repetitivas.
Desarrollar una mayor resistencia
Muchas profesiones relacionadas con la jardinería y el paisajismo implican una actividad física constante a lo largo de toda la jornada. Los ejercicios cardiovasculares ayudarán a los trabajadores a mantenerse con energía sin cansarse tras solo unas horas de trabajo.
Caminar a un ritmo moderado, montar en bicicleta, nadar o correr no solo favorece la salud cardíaca y pulmonar, sino que también mejora el nivel general de resistencia.
Cómo evitar las lesiones laborales más comunes
Los trastornos musculoesqueléticos se encuentran entre los problemas de salud más frecuentes entre las personas que realizan trabajos manuales y repetitivos. Afortunadamente, muchas de estas lesiones podrían haberse evitado si se hubieran seguido ciertas prácticas.
Algunos ejemplos de estos métodos preventivos son:
Calentamiento antes de realizar actividades físicamente exigentes.
Técnica adecuada para levantar peso.
Hacer pausas al realizar actividades repetitivas.
Llevar calzado cómodo y que ofrezca sujeción.
Fortalecimiento de los músculos del tronco y la espalda.
Relajar los músculos tensos tras una larga jornada de trabajo.
Por muy sencillos que puedan parecer, a largo plazo mejorarán considerablemente el bienestar físico de cada uno.
La importancia de la recuperación
La fase de recuperación suele pasarse por alto, sobre todo durante los momentos de mayor actividad de los periodos de crecimiento. Los músculos necesitan tiempo suficiente para recuperarse tras realizar actividades físicas de forma repetitiva.
Un sueño de calidad, una dieta adecuada, la hidratación y los estiramientos regulares son fundamentales para garantizar una recuperación eficaz. El periodo de descanso también proporciona al cuerpo tiempo para adaptarse a los entrenamientos sin llegar al sobreentrenamiento ni sufrir dolores musculares constantes.
Estar atento a los primeros signos de agotamiento es clave para evitar que el dolor derive en una lesión.
Mantenerse en forma para una larga carrera profesional
Muchas personas trabajan durante varias décadas en jardines, floristerías, viveros y empresas de paisajismo. La buena forma física permite a las personas mantener su capacidad para moverse y conservar la fuerza durante un periodo prolongado de trabajo.
Las personas que practican actividad física suelen afrontar con mayor facilidad los días agotadores, sufren menos dolores y se sienten capaces de realizar trabajos exigentes a medida que envejecen. La buena forma física también puede ayudar a mejorar el equilibrio y la coordinación, lo que reduce la probabilidad de resbalarse y caerse.
El trabajo con flores y plantas requiere tanto creatividad como buena forma física. Levantar macetas, plantar flores, podar arbustos y crear arreglos florales implican el uso de fuerza física, flexibilidad y posturas correctas. Sin embargo, sin un acondicionamiento físico adecuado, el trabajo en horticultura puede resultar bastante agotador para el cuerpo.