Daniela Fabres trabaja en un espacio donde confluyen arte, naturaleza y emoción. Su historia comienza en la costa chilena, donde el océano y el bosque nativo dan forma a su manera de pensar, crear y enseñar. Lo que ella construye no es simplemente un diseño floral. Es un lenguaje visual que mezcla arquitectura, paisaje y un profundo respeto por los materiales naturales.
En las 10 preguntas de esta semana, verá cómo formó su identidad creativa, los retos que ha superado, los valores que guían su trabajo y los cambios que observa en el mundo floral actual. También encontrará su opinión sobre la sostenibilidad, la comunidad, la inspiración y los pequeños rituales que la mantienen con los pies en la tierra. Este es un vistazo a la mente de una artista que sigue su propio camino con claridad e intención.
Pregunta 1
Para quienes no le conozcan, ¿quién es usted y a qué se dedica?
"Soy una florista y artista visual chilena radicada en Zapallar, un paraíso costero donde el Océano Pacífico se encuentra con el bosque nativo. Formada en artes visuales, he trabajado desde el principio en la intersección del arte efímero y la naturaleza, a través de prácticas conectadas con el land art y las instalaciones site-specific. Me mueve profundamente una conexión tanto con el trabajo manual como con el pensamiento arquitectónico, y exploro la relación entre materia, espacio y paisaje.
Después de trabajar como directora de arte en cine, editoriales, museos y galerías, en 2008 fundé Mise en Scène, ahora bajo mi propio nombre, un estudio de diseño floral pionero en Chile, especializado en escenografías para experiencias inmersivas con altos estándares técnicos y a la medida de clientes exigentes. Desde entonces, he creado cientos de composiciones e instalaciones florales en Chile y el extranjero, camino que me llevó naturalmente a la docencia.
Desde 2013, he impartido cursos en diversos formatos, niveles y técnicas. Paralelamente, he dirigido dos concept stores y estudios-taller diseñados como entornos curatoriales donde conviven objetos, flores, vajillas y elementos de jardín, reflejo de mi estilo de vida y visión estética."
Pregunta 2
¿Qué tiene de especial su trabajo?
"Para mí, ser florista es una forma de ver y experimentar el mundo. Trabajar con la naturaleza como fuente de inspiración y materia prima es algo que me llena por completo. También está la oportunidad de ir a lugares diferentes, que quizá no habría visto por otros medios, y de viajar, que es algo que me motiva mucho.
También disfruto interviniendo en un lugar, creando un entorno en el que la gente participe en una experiencia sensorial que implique no sólo la decoración floral, sino también el espacio, el tiempo, los sentidos y las emociones. Y la relación con la gente, y entre la gente, ha sido central, ya que crea la oportunidad de reunirse, celebrar y compartir momentos importantes de sus vidas.
Además, me interesa crear encuentros educativos, proyectos de colaboración e iniciativas comunitarias que amplíen el alcance de la práctica floral, permitiendo el intercambio de conocimientos, perspectivas y formas de hacer.
Por otra parte, trabajar con materiales naturales tiene una especie de magia silenciosa para mí. Me saca de una mentalidad excesivamente analítica y me lleva a una forma de pensar que se produce a través de las manos. A través de ese proceso, soy capaz de expresarme con mayor libertad, y me proporciona momentos de auténtica presencia y conexión, momentos que siguen un ritmo totalmente distinto".
Pregunta 3
¿Hay algún reto u obstáculo concreto al que se haya enfrentado en su trabajo y cómo lo ha superado?
"Uno de los mayores retos de mi carrera ha sido la parte administrativa del trabajo, sobre todo la contabilidad. Con una formación en artes visuales, no tenía casi ninguna base en este campo, así que lo aprendí todo por ensayo y error y buscando el consejo de expertos. Sorprendentemente, las ventas me resultaron mucho más naturales. Hoy me siento segura en ese aspecto, en gran parte gracias a la experiencia adquirida con la práctica, el trabajo continuo y la interacción directa con los clientes. También tengo que reconocer algo que me gusta llamar el gen emprendedor de mi familia: la capacidad de convertir un campo creativo en un medio de vida. Vivir todos los altibajos que conlleva es, al final, una forma de vida, una especie de formación del carácter que te permite seguir persiguiendo lo que amas.
En cambio, el marketing nunca me ha parecido intuitivo. Sé que es importante, pero siempre lo he abordado de forma orgánica, siendo fiel a lo que soy. Las asociaciones, el boca a boca y los contactos cara a cara han sido mis canales más fuertes, y han hecho que mi trabajo fluya sin depender de grandes campañas. La gente que sigue mi trabajo valora esa coherencia y, con el tiempo, me ha permitido ganar libertad creativa y centrarme más profundamente en los aspectos de la disciplina que realmente me definen, algo que llevó tiempo, pero que ha sido increíblemente gratificante."
Pregunta 4
¿Cuáles son las amenazas del sector y, en caso afirmativo, tiene alguna solución para ellas?
"En lo que respecta a la sostenibilidad, creo que a nuestro sector aún le queda mucho camino por recorrer. Hay concienciación e intención, pero mucha menos aplicación real. La gestión de los residuos orgánicos es uno de los aspectos que más se pasan por alto: gran parte de lo que desechamos podría compostarse y devolverse a la tierra, e incluso servir de apoyo a los cultivos de flores con los que trabajamos. Completar este bucle circular exigiría incorporar a profesionales de campos adyacentes, gestión medioambiental, compostaje, biomateriales, que puedan ofrecer los conocimientos técnicos de los que actualmente carecemos.
Otra frontera urgente es el envasado. Hay todo un mundo por explorar en materiales reciclados, biodegradables o de base biológica para sustituir a los que se utilizan habitualmente hoy en día.
Desde el punto de vista del diseño, también tenemos que replantearnos cómo dar una segunda vida a nuestras instalaciones y elegir materiales acordes con nuestra época. Si trabajamos con la naturaleza, nuestras prácticas cotidianas deben reflejar respeto por ella. Y por último, tenemos que elevar la percepción de nuestra profesión. Los diseñadores florales prestan un servicio calificado que requiere esfuerzo físico, creatividad y un claro valor agregado. Sin embargo, en Chile aún es común que los clientes pidan descuentos, como si nuestro trabajo fuera menos legítimo que el de otros profesionales. Educar al consumidor para que entienda y pague el valor justo es parte del cambio que necesitamos. Creo en la educación como una forma de llevar a cabo estas y otras iniciativas que no sólo capaciten a las nuevas generaciones en su práctica, sino que también eduquen a los potenciales consumidores."
Pregunta 5
¿Cómo ha afectado a su sector la tecnología, como las plataformas de comercio electrónico o el marketing digital? ¿Qué estrategias ha empleado para seguir siendo competitivo?
"Como he dicho antes, mi enfoque de marketing siempre ha sido muy orgánico y se ha basado en la relación directa con el cliente. Con las redes sociales, he visto cómo las tendencias visuales se homogeneizan y los encargos empiezan a parecerse. Mi respuesta ha sido la contraria: interpretar cada encargo a través de mi propio lenguaje y devolver una propuesta que satisfaga la petición sin dejar de ser fiel a mi firma personal".
Sé que no formo parte de la corriente dominante, ni es esa mi intención. He elegido bien a mis clientes y muchos de ellos vuelven. Siempre entrego un producto bien elaborado con un claro toque personal, independientemente de la escala. Prefiero seguir siendo una boutique a convertirme en una empresa masiva, manteniendo toda la libertad creativa posible y cobrando lo justo por el trabajo que hago."

Pregunta 6
¿Quién (dentro o fuera del sector floral) es un ejemplo inspirador para usted? ¿Y por qué?
"Históricamente, siempre he buscado inspiración más allá de las flores. La arquitectura, la danza, las artes visuales y el cine han sido los campos que me han nutrido y me han permitido volver al arte floral con una perspectiva más amplia. Al ser una persona muy visual, ciertas obras me han marcado profundamente: por ejemplo, los proyectos de Christo y Jeanne-Claude, los recortes de Gordon Matta-Clark, el land art de Andy Goldsworthy, la arquitectura de Tadao Ando y Mies van der Rohe, o las películas de Jim Jarmusch, Paolo Sorrentino y Terrence Malick, así como la obra de la coreógrafa Pina Bausch.
Al mismo tiempo, procedo de una familia llena de creativos por ambos lados, bailarines de ballet, arquitectos, ceramistas, lo que inevitablemente ha dado forma a lo que soy. Mis abuelos, con su visión y empuje, dejaron un legado imposible de ignorar. Hoy en día, en el sector floral, admiro a las personas que están construyendo proyectos e iniciativas que conectan a otros en la industria, abriendo espacios para la conversación, el debate y encuentros significativos que fortalecen la creación de redes y la colaboración entre pares. Creo en menos ego y más comunidad. Proyectos como Flower House México, liderado por la valiente y maravillosa Pili Fuentes, siguen este camino: educación ligada a un fin social, creando oportunidades de conexión y dando vida a una región a través de las flores cada vez que se realiza una edición.
También admiro a los artistas que se mantienen muy fieles a su propia línea, los que se permiten explorar, e incluso transgredir, sin buscar provocar, sino con elegancia, sutileza y una clara declaración artística. Casos como los de Wagner Kreusch o This Humid House, y la forma en que han construido y consolidado sus trayectorias, resuenan profundamente en mí y me conmueven a nivel emocional."
Pregunta 7
¿Cómo gestiona el estrés o los momentos difíciles de su vida?
"Para mí es esencial estar lo más cerca posible de la naturaleza. Suelo dar largos paseos por la costa, entre las rocas y la arena, e intento respirar profundamente siempre que puedo a lo largo del día. Antes de irme a dormir, me esfuerzo por cumplir mis rituales: masajes faciales, estiramientos y mantener cierta distancia de los dispositivos electrónicos. Cuido mucho mi sueño, así como mi alimentación. Me ha llevado tiempo alcanzar un cierto equilibrio, pero ya no transijo comiendo lo que encuentro sobre la marcha; hago un hueco para sentarme a comer, por muy apurado que me parezca el día.
Intento integrar estos hábitos en mi vida de forma constante, no sólo cuando el estrés ya es demasiado alto. Hay que saber rendir, pero también hacer una pausa. Espero profundizar aún más en esta toma de conciencia, cuidando mejor mi cuerpo, porque sé que me proporciona el bienestar que necesito para afrontar momentos exigentes. Y todo esto me ayuda a mantenerme en armonía, y también a seguir aprendiendo a suavizar mis propias expectativas para poder disfrutar de verdad del proceso."
Pregunta 8
¿Cuál ha sido para usted la mejor noticia (floral o no floral) de los últimos tiempos, o del último año?
"Ver cómo surgen nuevas tendencias ha sido fascinante. Por fin nos estamos alejando del estilo inspirado en la Edad de Oro o de los arreglos puramente a lo Constance Spry, muy románticos, asimétricos y cercanos al estilo de the garden (no me malinterpreten, me gustan mucho, pero me había cansado de verlos por todas partes).
Desde el año pasado, yo diría que asistimos a algo más contemporáneo y teatral: mesas con formas que desafían los clásicos formatos redondos, rectangulares o alargados de años anteriores, dando paso en su lugar a configuraciones serpenteantes o circulares. También hay un uso más audaz y monocromático del color, y diseños que incorporan un enfoque escenográfico completo, que dialoga con la propia comida. Esto incluye nuevas formas de servir y crear experiencias, e incluso la integración de frutas y verduras en los arreglos.
Al principio no sabía qué pensar, si me gustaba o no. Y sigo cuestionándome el fenómeno: ¿se trata de un deseo pospandémico de más espectáculo? ¿Un cambio en nuestra forma de reunirnos, celebrar y comer? ¿Una especie de estética barroca y a la vez minimalista, extrañamente alineada con un futuro onírico similar a la inteligencia artificial? Son muchas las preguntas que surgen al pensar en estas nuevas direcciones vanguardistas. Aún no sé si me encantan, pero me parecen refrescantes e interesantes. Y en lo personal, estoy encantada de convertirme en tía por segunda vez, esta vez de una niña, a la que seguramente mimaré e influenciaré suavemente con flores".
Pregunta 9
¿Cuál es su flor favorita y por qué?
"No soy muy partidario de tener "flores favoritas". Cada una tiene su propio carácter, y a menudo me sorprenden las posibilidades que ofrecen, ya sea porque encajan con un determinado estado de ánimo o porque me permiten expresar algo específico en un diseño. Siempre estoy abierta a utilizar cualquier flor como medio de expresión. Lo mismo me ocurre con el color: un tono que no habría elegido en un momento dado, de repente se hace muy presente en otro. En flores cortadas, mi paleta es variada y versátil; me centro más en la composición general, el mensaje, el ambiente, la combinación, las formas y las texturas que puedo crear.
Dicho esto, hay flores que amo por razones profundamente personales: el aroma cítrico del jazmín, las camelias que me recuerdan a mi abuela, la magnolia de mi infancia que crecía junto a mi casa, o la mimosa cuya flor anuncia la llegada de la primavera".
Pregunta 10
¿Qué va a hacer este fin de semana?
"¡Una mezcla de actividades! Me pidieron que creara arreglos florales para el stand de una marca en una feria. También me invitaron a impartir un taller sobre técnicas sostenibles en un evento centrado en la naturaleza, en el que guiaré a los participantes en el diseño y montaje de un par de piezas de grupo.
Al mismo tiempo, me preparo para el final del año, afinando propuestas para escaparates y trabajando en un hermoso encargo para una instalación permanente en un nuevo restaurante japonés.
Como es temporada alta, suelo pasar los fines de semana trabajando o simplemente recuperándome de las instalaciones de la semana. Pero estoy contenta de seguir adelante con proyectos que coinciden tanto con mis intereses".

La historia de Daniela nos invita a contemplar el diseño floral desde una perspectiva más amplia, formada por el paisaje, la intuición y un compromiso constante con un trabajo significativo. Sus reflexiones sobre creatividad, sostenibilidad, comunidad y ritmo personal nos recuerdan que este sector se fortalece cuando se escuchan voces como la suya.
Si su viaje le ha parecido interesante y conoce a personas o líderes de opinión cuyas historias merezcan ser destacadas, le invitamos a compartir sus recomendaciones. Envíelas directamente a thursd para que podamos seguir destacando a las personas que conforman e inspiran nuestro mundo floral.
Fotos de Daniela Fabres.