Recientemente, Snøhetta Design ha terminado en China la Biblioteca Municipal de Pekín, un edificio acristalado con altísimas columnas arborescentes y salas disfrazadas de colinas. El equipo que está detrás de esta maravilla arquitectónica diseñó la Biblioteca Tongzhou de Pekín para devolver a la biblioteca su relevancia en el siglo XXI y ofrecer una nueva visión de la tipología, a la vez que se asemeja a la importancia de coexistir con las formas de la naturaleza cada día para mejorar la salud mental.
El diseño de la nueva biblioteca de Snøhetta pretende reconectar a la gente con la naturaleza mediante estructuras que parecen árboles.
El diseño de la biblioteca se basa en paisajes naturales y da prioridad a ayudar a los visitantes a conectar con el exterior, alejándolos de sus pantallas. Según Robert Greenwood, socio de Snøhetta, el paisaje en terrazas y las columnas en forma de árbol animan a los visitantes a centrarse en el panorama general desde la distancia. Este es un lugar donde puedes estar sentado bajo un árbol, leyendo tu libro favorito. ¡Así de fácil y agradable! La Biblioteca Municipal de Pekín tiene un carácter intergeneracional, donde uno puede pasar sus historias a los niños y presentarles los títulos que le han gustado.
La Biblioteca Municipal de Pekín se presentó públicamente en 2022 tras ganar un concurso internacional en 2018. Snøhetta completó el proyecto en colaboración con el estudio local ECADI. Snøhetta pretende transformar Tongzhou en un vibrante destino artístico y cultural con la construcción de tres nuevos edificios culturales.

Columnas que simulan árboles
Bajo los montículos hay una serie de zonas privadas de lectura y conferencias, y partes de los montículos se han aplanado para colocar mesas. La Biblioteca Municipal de Pekín también incorpora espacios para representaciones y restauración de libros. Uno de los detalles más notables de la biblioteca son sus altas y esbeltas columnas que en su cúspide se convierten en paneles planos para sostener el tejado. Snøhetta las modeló a partir de las hojas de un ginkgo -una especie originaria de China de 290 millones de años de antigüedad- para formar un techo que se asemeja a un dosel.
Las columnas tienen un diseño modular, desarrollado para reducir el desperdicio de material e integrar tecnologías como iluminación, acústica y recogida de agua de lluvia. En el exterior, se han plantado auténticos ginkgos en los puntos de entrada, enmarcados por paredes de cristal que pretenden potenciar aún más la conexión con la naturaleza.

Un atrio de 16 metros de altura con gradas, escaleras y estanterías también forma parte del corazón de la Biblioteca Municipal de Pekín. Una pasarela serpenteante recorre el centro. Está diseñado para evocar el cercano río Tonghui y sirve como principal espacio de circulación de la biblioteca, conectando las entradas norte y sur.
Según Snøhetta, las colinas aterrazadas que se elevan desde el valle crean un relieve interior esculpido que sirve de suelo, asientos y estanterías: una zona informal con oportunidades para relajarse, hablar o leer tranquilamente sin dejar de estar conectado con el espacio más amplio. Mientras tanto, el tejado cuenta con elementos constructivos fotovoltaicos integrados (BIPV) para generar energía renovable.
El diseño general ha logrado la certificación china GBEL de tres estrellas, la máxima calificación en la certificación de edificios ecológicos.
Reavivar el placer de leer cerca de la naturaleza
El estudio concluye que espera que el proyecto ayude a recuperar la importancia de las bibliotecas como espacios comunitarios y no como meros depósitos de libros. Es el amor que la gente siente por los libros lo que ha hecho que las bibliotecas sobrevivan a la era digital y tengan un nuevo potencial para devolver más a la ciudad y a su público. El estudio comenta que depende de nosotros reimaginar la relación entre cuerpo, mente y entorno para redescubrir el placer de leer lejos de la pantalla.

Las bibliotecas que se sienten cerca de la naturaleza han llegado para quedarse. Son un sí absoluto.
Fotos de Yumeng Zhu.

