Blooming Haus se ha labrado su reputación combinando el diseño floral con un marcado enfoque en la sostenibilidad. Fundado por Michal Kowalski y Michael Dariane, este estudio con sede en Londres integra la responsabilidad medioambiental en su trabajo diario a través de certificaciones como B Corp y Planet Mark, así como de colaboraciones con organizaciones como Ecologi y Confetti Club London.
Además de este compromiso, el estudio ha diseñado arreglos florales para grandes eventos y marcas, como Vogue World y «Style et Luxe» de Cartier en Goodwood, al tiempo que sigue desarrollando proyectos que combinan la sostenibilidad con la creatividad floral. ¡Únete a su especial de floristería de esta semana!
Blooming Haus, de Michal Kowalski y Michael Dariane
Fundado en Londres en 2014 por el maestro florista Michal Kowalski y el consultor en sostenibilidad Michael Dariane, Blooming Haus es un estudio floral con certificación B Corp especializado en bodas, eventos, activaciones de marca e instalaciones florales permanentes en todo el Reino Unido y a nivel internacional. A lo largo de los años, el estudio ha trabajado con clientes de primer nivel, entre los que se incluyen Cartier, British Vogue, Raffles London, Annabel’s, Burberry y Condé Nast.
Michal se formó como maestro florista en Suiza y Austria bajo la tutela de Nicole von Boletzky en la Academy of Flower Design, lo que le convierte en uno de los pocos floristas del Reino Unido que cuenta con esta titulación. Michael aporta su experiencia en sostenibilidad, ya que cuenta con un MBA del Imperial College, así como con la acreditación como ambientalista colegiado certificado por LEED. Juntos han creado Blooming Haus basándose tanto en el diseño floral como en la responsabilidad medioambiental.
La empresa mide su huella de carbono anualmente como parte de sus compromisos continuos con la sostenibilidad. Con sede en un local de 350 metros cuadrados situado en Arch 707–709, Havelock Terrace, en Battersea, el estudio cuenta con espacios de diseño y oficinas, instalaciones de almacenamiento y una cámara frigorífica para flores. En la actualidad, un equipo de doce personas se encarga de todos los aspectos del negocio.

Cada encargo comienza con una conversación, lo que permite al equipo comprender el espacio, la visión del cliente y la historia que este quiere que transmitan las flores antes de que comience el proceso de diseño.
Sobre su inspiración, ambos coinciden en lo siguiente:
«Nuestra inspiración proviene de los jardines botánicos, las instalaciones de arte contemporáneo, las formas arquitectónicas, los viajes y las transformaciones de las estaciones. Nos fascina la interacción entre las texturas naturales y la creatividad humana. Últimamente, hemos estado estudiando los matices de cómo la luz baila sobre los pétalos, cómo cambian los colores a lo largo del ciclo de vida de una planta y cómo los diferentes entornos dan forma a las flores y a sus diseños. Al sumergirnos en estos detalles, descubrimos un sinfín de posibilidades. En definitiva, se trata de inspirarnos en el mundo que nos rodea y reimaginar su belleza a través del prisma del arte vivo».
Un negocio floral basado en la sostenibilidad
La responsabilidad medioambiental influye en todos los aspectos de Blooming Haus, desde las flores que adquiere hasta la forma en que se desmontan las instalaciones tras un evento. La empresa ha desarrollado un modelo de negocio en el que el rendimiento medioambiental se mide junto con el trabajo creativo, lo que permite que la sostenibilidad forme parte de sus operaciones diarias en lugar de ser una iniciativa independiente.
Blooming Haus es la única floristería para eventos del mundo certificada tanto por B Corp como por Planet Mark, dos certificaciones independientes que evalúan el desempeño medioambiental, la transparencia, la gobernanza y la responsabilidad social. La empresa mide y publica anualmente su huella de carbono, realizando un seguimiento de sus emisiones y utilizando estos datos para mejorar sus operaciones futuras. En 2025, Blooming Haus también fue galardonada con el premio «Best Company Award» de Planet Mark por sus avances medioambientales cuantificables.
Una floristería de lujo basada en la producción responsable de flores
El abastecimiento de flores sigue los mismos criterios. Siempre que la disponibilidad estacional lo permite, el estudio adquiere flores y follaje cultivados en el Reino Unido a productores locales. Las flores importadas proceden de explotaciones que cumplen normas medioambientales y éticas reconocidas, y el estudio tiene como objetivo que el 90 % de sus proveedores internacionales estén clasificados como productores sostenibles. Muchos de estos productores también colaboran con organizaciones como Rainforest Alliance y Soil Association, mientras que la propia Blooming Haus es miembro activo de la Iniciativa para la Sostenibilidad en la Floricultura (FSI), lo que contribuye a mejorar la producción responsable, la transparencia y la trazabilidad a lo largo de toda la cadena de suministro internacional de flores.
Dentro del estudio, la sostenibilidad influye en las operaciones diarias. La sede central de Battersea se alimenta íntegramente de electricidad renovable, la flota de reparto de la empresa es totalmente eléctrica y se utilizan mensajeros en bicicleta para las entregas más pequeñas por todo Londres. Los residuos florales orgánicos se compostan en lugar de enviarse al vertedero, las cubetas de flores se devuelven a los proveedores o se reutilizan, los embalajes de cartón se reciclan y el equipo evita los materiales no compostables siempre que sea posible. Estas decisiones operativas han permitido a Blooming Haus alcanzar el objetivo de cero residuos en vertedero, ya que todos los flujos de residuos se redirigen a través de iniciativas de compostaje, reciclaje o suprarreciclaje.

Una de las iniciativas más distintivas del estudio es prolongar la vida útil de las flores tras los eventos. Las instalaciones florales se donan regularmente a organizaciones benéficas, hospitales y entidades comunitarias, mientras que las flores que han llegado al final de su vida útil decorativa se reutilizan gracias a colaboraciones con empresas especializadas. En colaboración con Confetti Club London, los pétalos se secan de forma natural y se transforman en confeti de boda biodegradable, mientras que las colaboraciones con Balfern & Grove permiten reciclar velas usadas, Recorra procesa plásticos difíciles de reciclar y Weez & Merl transforma los residuos plásticos del estudio en jarrones y objetos decorativos. En conjunto, estas colaboraciones crean múltiples flujos circulares de residuos que permiten que los materiales sigan utilizándose durante el mayor tiempo posible.
Confetti Club x Blooming Haus
Desde explotaciones florícolas éticas hasta operaciones con cero residuos
Blooming Haus también invierte en la restauración medioambiental más allá de su propio estudio. A través de colaboraciones con Ecologi, Trees for Cities, Woodland Trust y National Forest, la empresa financia la plantación de árboles vinculada a bodas, contratos corporativos, encargos para eventos y compras en la tienda online. El equipo también participa en proyectos de biodiversidad, como la creación de hábitats para polinizadores, iniciativas de voluntariado y programas de restauración ecológica urbana que apoyan la vida silvestre en Londres y sus alrededores.
La formación se ha convertido en otra parte importante del trabajo de la empresa. Blooming Haus colabora con universidades, imparte talleres y conferencias sobre floristería sostenible, contribuye a guías internacionales del sector y trabaja directamente con los proveedores para mejorar los embalajes, la logística y la información medioambiental. El estudio también comparte públicamente sus investigaciones a través de artículos e informes de sostenibilidad, animando a otros floristas y empresas de eventos a adoptar prácticas similares.
La transparencia es la base de cada una de estas iniciativas. Blooming Haus publica datos medioambientales cuantificables, informa tanto de los logros como de los retos actuales y evita realizar afirmaciones medioambientales que no puedan respaldarse con pruebas. Sus políticas de sostenibilidad exigen que las afirmaciones se verifiquen y actualicen periódicamente, lo que refleja la convicción de la empresa de que la responsabilidad depende de acciones cuantificables y no de un discurso de marketing.

En definitiva, Blooming Haus existe para demostrar que la floristería puede ser respetuosa con el medio ambiente y socialmente responsable en todas sus etapas, desde el cultivo de las flores hasta su diseño, uso y retorno a la tierra. ¡Hay mucho más que ver! Visita el Instagram de Blooming Haus para descubrir todos sus diseños.
Fotos: @bloominghaus.