Carlota Flower Lab es un estudio floral y una plataforma educativa con sede en México que ha transformado la forma de enseñar, practicar y compartir el diseño floral contemporáneo en toda América Latina. Fundado por Paola Mendoza y Rolando Torres, Carlota comenzó como una pequeña empresa casera en Michoacán, donde el trabajo floral personalizado era impulsado por la intuición, la disciplina y un claro deseo de crear con significado.
Lo que empezó en una modesta lavandería se convirtió en una marca reconocida por su cuidada estética, su rigor técnico y su capacidad para comunicar historias a través de las flores. Este año se han propuesto ser el primer laboratorio floral latinoamericano en traer Tulipina a México. Pero antes de entrar en más detalles, es hora de conocer la historia de Carlota Flowers.
El viaje detrás de Carlota Flower Lab
¿Cómo empezó Carlota y qué la inspiró a centrarse en la educación? A continuación le ofrecemos una reseña completa que le resultará muy interesante...
La historia de Carlota Flower Lab comienza con Paola Mendoza y Rolando Torres, una pareja que descubrió en las flores no sólo una profesión, sino un lenguaje creativo capaz de transformar espacios y conectar culturas. Su camino comenzó atendiendo pedidos personalizados desde el pequeño cuarto de lavado de su casa en Michoacán, donde cada arreglo se convirtió en un ejercicio de intuición, disciplina y ganas de ofrecer algo diferente: flores con intención, diseño y carácter propio. Lo que comenzó como una aventura íntima se convirtió rápidamente en una marca reconocida, conocida por su estética contemporánea y su capacidad para contar historias a través de las flores.
Impulsados por la necesidad de perfeccionar sus habilidades florales, Paola y Rolando siguieron una formación formal en varias escuelas de arte floral en México antes de continuar su educación con Flower School NY y McQueens. Allí comprendieron que la floristería podía ser un arte basado en la metodología, la profundidad técnica y la visión global. Más que aprender técnicas, encontraron una misión: llevar la educación floral profesional a México y Latinoamérica, elevando los estándares y proyectando el talento latino al escenario global.

En noviembre de 2018, impartieron su primer taller en la Ciudad de México, comenzando un viaje que desde entonces ha transformado la vida de aproximadamente 4,000 personas. A partir de ese momento, sus enseñanzas viajaron a ciudades como Los Ángeles, San Diego, Houston, Guatemala, Honduras, El Salvador, Perú y Lisboa, conectando a floristas, creativos y emprendedores con una nueva forma de ver y trabajar con flores, una inspirada en la belleza, la técnica y el propósito.
Su pasión por compartir conocimientos llevó a Carlota Flower Lab a construir un proyecto educativo que traspasa fronteras. Desde 2020, año tras año, han cumplido un sueño largamente acariciado: traer a México a algunos de los educadores florales más respetados del mundo. Han colaborado con destacadas figuras como McQueens Flower School de Londres, Lacy Bird de Moscú, Susan McLeary de Michigan, Holly Chapple de Virginia, Gilberto Freihoff, diseñador mexicano reconocido en Estados Unidos, Michael Putnam de Nueva York, Aulling Atelier de Corea y Madrid Flower School de España.
Estos encuentros no sólo han elevado el nivel técnico y creativo de la comunidad, sino que también han posicionado a México como punto de encuentro internacional. Cada edición acoge a estudiantes no sólo de todo México, sino también de Canadá, Estados Unidos, Guatemala, Costa Rica, Honduras, Colombia, Brasil, República Dominicana, Ecuador, España e Italia. Ver tantas culturas reunidas en una sala, unidas por el arte floral, es una de las mayores recompensas del proyecto.

En la actualidad, Carlota Flower Lab es una marca que aúna dos mundos que se refuerzan mutuamente: un estudio floral contemporáneo reconocido por su estilo y un laboratorio educativo que impulsa el talento latinoamericano hacia plataformas internacionales.
Reconocer a México como un referente internacional en el diseño floral contemporáneo es el resultado de años de trabajo, visión y fe en este arte. Y aun así, la historia apenas comienza. Para Carlota Flower Lab, aún queda mucho por crear, compartir y dejar bloom
Los valores que han guiado su crecimiento y su comunidad
En Carlota Flower Lab creen en la profesionalización con propósito, en compartir generosamente los conocimientos y en construir una comunidad en la que el crecimiento colectivo importe más que la competencia. Trabajan con excelencia técnica, autenticidad creativa y respeto tanto por los diseños como por las flores.

Por encima de todo, su historia y su comunidad se basan en tres pilares que definen la esencia de Carlota: fe, constancia y perseverancia.
Fe para soñar a lo grande, constancia para formar y enseñar con disciplina, y perseverancia para abrirse camino en un sector que hoy, gracias a todos los implicados, florece con más fuerza que nunca.
"Si hay algo que hemos aprendido en este camino es que los sueños se pueden construir, pero nunca solos. Se construyen con fe, constancia, perseverancia y una comunidad que cree a tu lado. Nuestro mayor propósito en Carlota Flower Lab es demostrar que el talento latinoamericano tiene un lugar en la conversación global del diseño floral. Y cuando el conocimiento se comparte generosamente, todos bloom".

El viaje hasta convertirse en el primer laboratorio floral que lleva Tulipina a América Latina
Traer Tulipina a México siempre fue un sueño personal y profesional.
Paola comparte:
"Kiana es desde hace tiempo una de las floristas que más admiramos por su sensibilidad, técnica y capacidad para contar historias a través del color. Para nosotros, representaba la oportunidad de acercar a nuestra comunidad a una referencia mundial que inspira, desafía y eleva el nivel del diseño floral. No fuimos los primeros en traerla a América Latina, pero sentíamos un profundo deseo de que nuestra comunidad experimentara una oportunidad educativa de ese nivel, aquí mismo en casa, con la calidad que define a Carlota Flower Lab."
Kiana imparte un taller en Seúl
Qué esperan de esta colaboración y qué representa para los estudiantes
De esta colaboración esperan un auténtico intercambio de técnica, visión y sensibilidad. Trabajar con Tulipina significa acercar a su comunidad a un nivel de diseño que ha inspirado al mundo. Quieren que esta experiencia reafirme su compromiso de ofrecer educación floral de excelencia en México y Latinoamérica, con estándares internacionales y un enfoque contemporáneo.

Para los estudiantes, la expectativa es vivir algo verdaderamente transformador, ya que aprenderán directamente de una de las floristas más influyentes de todos los tiempos, comprenderán su proceso creativo, reforzarán su propia identidad y ampliarán su perspectiva sobre el color, la forma y la composición. Buscan inspiración, claridad técnica y la confianza que sólo da aprender de alguien que ha dado forma a las tendencias mundiales.
En el fondo, esta colaboración representa una oportunidad para crecer, abrir nuevas posibilidades y seguir elevando el diseño floral en la región.