Como saben, me encanta crear escenas para la fotografía. Me encantan las flores, y diseñar con ellas para crear historias es mi especialidad. El arte me da voz cuando las palabras no bastan. Cada flor que arreglo, cada montaje que construyo, lleva un trozo de mi historia. A través de estas creaciones, comparto todo lo que hay en mis escenarios: mi pasión, mi alegría y, en particular, mi creatividad y resistencia.
Un vestido con hortensias clásicas y rosas pulverizadas para conquistar las dunas
Este vestido se creó completamente a mano, partiendo de una sencilla estructura de alambre de gallinero, se cubrió con capas de tul oscuro y luego se vistió con cientos de flores frescas. World of Spray Roses y Pico Bello Hortensia como base, mezclando sus formas y colores hasta que parecieron un tejido vivo. La combinación de materiales y flores creó un ambiente otoñal: con el tul oscuro, los tonos más pesados, y la suavidad de las flores difuminándose en la estación. El corsé de gato añadía un toque de calidez y humor. Estar aquí, en las Dunas, con este increíble vestido, me hizo sentir cálida, aunque hacía mucho frío. Aires otoñales...


De algún modo, encajaba perfectamente con la sensación de estar en un interior acogedor cuando refresca el aire, perezoso y reflexivo, como un gato observando el mundo en silencio. Me encantó jugar con rosas frescas en spray junto con hortensias y combinarlas con este look de moda ligeramente excéntrico. Me pareció natural, casi inevitable, en ese momento y en ese lugar.
Un cruce entre interior y exterior
El segundo montaje, con la silla, la lámpara y las cestas de hortensias, convirtió las dunas en una especie de salón surrealista, un cruce entre interior y exterior, comodidad y naturaleza salvaje. Para mí, este proyecto tenía que ver con la atmósfera más que con la estética. Se trata de cómo se siente una estación, y de cómo las texturas, los colores e incluso los pequeños detalles pueden hablar ese lenguaje. Espero que la gente también sienta esa emoción y conecte con mi interpretación de este ambiente tranquilo, acogedor y ligeramente misterioso.

Las dunas son uno de esos lugares donde todo encaja. El viento se mueve suavemente, la luz es suave y el paisaje se siente abierto y tranquilo. En otoño, vestido de flores, uno se siente parte de algo más grande. La arena, la hierba, los colores cambiantes de la estación, todo crea un escenario natural que hace que cada foto parezca real y viva.
Es un lugar donde la naturaleza te eleva en silencio y le da a tu historia un poco de magia. Perfecto para una sesión de fotos, perfecto para captar la calma y la belleza de esta época del año.
