Todo empezó con una taza de café.
En lo que parecía una reunión ordinaria, me senté con mi querida colega y colega florista, Florentina Drăghici, de Atelier Floricica, que compartió conmigo un reto emocionante pero desalentador: había sido invitada a participar en uno de los principales festivales florales de Rumanía y quería que la acompañara en este viaje. La chispa fue instantánea. Juntas, empezamos a dar forma al concepto de una instalación floral que iría mucho más allá de lo convencional, que hablaría tanto al alma como a la imaginación.
¿La inspiración? La Divina Comedia de Dante Alighieri es una obra maestra de la literatura que traza el viaje de un alma por el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso.
Lo que empezó como una charla informal se convirtió en una sesión de cinco horas de brainstorming desbordante de pasión, ideas y un fuego creativo que apenas podíamos contener. Al final de aquella reunión, se habían sentado las bases de uno de los proyectos más ambiciosos que jamás habíamos intentado. Florentina reunió entonces a un equipo de floristas entregados que creían en la idea y estaban dispuestos a darle vida.
El viaje que siguió fue tan intenso y complejo como el del propio Dante. Estuvo lleno de retos, obstáculos y momentos de duda, pero también de propósito, alegría y determinación inquebrantable. Y al final, lo conseguimos. Juntos, dimos forma a algo verdaderamente extraordinario.
Una instalación floral monumental
Presentada durante la edición 2025 del West Side Flower Fest en Bucarest, la instalación alcanzaba los 3 metros de altura y presentaba tres arcos simbólicos, cada uno de los cuales representaba uno de los reinos de la Divina Comedia de Dante: el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. Los arcos estaban colocados en forma de triángulo; en el centro, los visitantes podían encontrar un árbol construido que simbolizaba un portal a través del cual podían "viajar" por los reinos. No se trataba sólo de una muestra artística, sino de una interpretación floral de uno de los viajes espirituales más profundos de la literatura.

El Arco del Infierno: Un descenso ardiente
El primer arco, que representaba el Infierno, se alzaba alto e imponente con sus 3 metros de altura. Construido como un dramático semicírculo, presentaba nueve nidos circulares tejidos con Salix contorta y Corylus, cada uno de los cuales simbolizaba uno de los nueve círculos del Infierno de Dante.
Estos círculos se llenaron con una ardiente mezcla de flores rojas y carmesí, cuidadosamente elegidas por su forma, color y textura. Las flores incluidas eran Rosa, Anthurium, Leucadendron, Espárrago muerto, Heliconia y bulbos negros encerados que colgaban del arco; todas seleccionadas por su aspecto dramático y sus tonos ardientes. Para acentuar la atmósfera "infernal", el arreglo se acentuó con follaje Cordyline Black Tie , cuyas ricas y oscuras hojas añadían sombra y profundidad.

El primer arco captaba el Infierno de Dante con colores ardientes y texturas atrevidas, creando un espacio intenso y emocional que atraía a los visitantes.
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El Arco del Purgatorio: Un camino de transformación
El segundo arco representa el cambio y el movimiento ascendente. Creado principalmente con la técnica del kokedama, el arco estaba lleno de hermosas plantas exuberantes y una rica variedad de vegetación y musgo. Esta pieza viva era un reflejo de la transición, ni infernal ni divina, sino algo intermedio. Algunas de las asombrosas plantas utilizadas fueron: Guzmania, Tillandsia cyanea, orquídea Vanda, Tradescantia, Lavandula y mucho musgo plano verde.

En el diseño estaban sutilmente integrados los tres pasos simbólicos del Purgatorio de Dante: confesión, arrepentimiento y purificación. La estructura rebosaba textura orgánica, movimiento fluido y suaves tonos tierra. Invitaba a los espectadores a detenerse y reflexionar, a sentir la progresión de la lucha a la esperanza.

El Arco del Paraíso: Ligereza y gracia
El arco final representaba el sublime Paraíso en toda su claridad celestial. Fabricado con nueve círculos de plexiglás transparente, cada uno de los cuales simbolizaba las nueve esferas celestiales del Cielo, la estructura sostenía tubos de ensayo llenos de delicadas flores como Phalaenopsis, Delphinium, Campanula, Craspedia, Lisiantus, Nerine, Asparagus muerto, todas ellas en suaves tonos pastel de rosa, azul, lavanda y un toque de amarillo.

Los materiales transparentes y los elementos florales flotantes creaban una sensación casi de otro mundo. Era un espacio diáfano, luminoso y sereno, donde todo parecía puro y armonioso, una representación adecuada de la visión de lo divino de Dante.

Una celebración de la creatividad y la colaboración
Lo que hizo que esta instalación fuera realmente especial fue el espíritu de colaboración que había detrás. Desde el concepto hasta la ejecución, cada paso fue impulsado por la pasión, la confianza y el trabajo en equipo. A pesar de los muchos retos -técnicos, físicos y emocionales- no perdimos el rumbo. Aprendimos, nos adaptamos y nos apoyamos mutuamente en todo momento. La coordinación del proyecto corrió a cargo de Florentina Draghici, del Atelier Floricica, con quien tuve el placer de colaborar en la creación del concepto de esta instalación. Lo que siguió fue un verdadero trabajo de equipo, en el que cada miembro aportó su talento, su tiempo y su corazón para hacer realidad esta obra.

Estoy increíblemente agradecida por haber trabajado con un grupo extraordinario de floristas inspiradores:
- @florentina.draghicihalapciuc
- @atelierfloricica
- @aromaflwrs
- @ralucaanitei
- @karrapetz_
- @craftforjoy
- @andreea.flor
- @ana.grigoras_emc
Crédito de la foto: @andreeacimpoeru
La floristería como narración de historias
Al transformar La Divina Comedia en una experiencia floral a gran escala, no sólo rendimos homenaje a un clásico de la literatura, sino que demostramos que la floristería es capaz de contar historias profundas. Las flores son más que decoración: son símbolos, personajes y emociones que se hacen visibles.
Nuestra instalación invitaba a recorrer el viaje de Dante, a sentir, reflexionar y conectar. Era un viaje no sólo a través de la imaginación de Dante, sino a través de las posibilidades de la floristería.