Diseñada por uau studio, dirigido por Gianluca Santosuosso, la Algae Tower explora la integración de la tecnología de fotobiorreactores en la envolvente del edificio como un sistema medioambiental adaptativo. Desarrollada para una torre de oficinas en Melbourne, la propuesta se inspira en el comportamiento de las copas de los árboles, utilizando una biofachada que proporciona sombra, absorbe dióxido de carbono y genera energía renovable a través de microalgas cultivadas en fotobiorreactores integrados.
Uau Studio diseña una biofachada inspirada en las copas de los árboles
El proyecto aborda el creciente impacto de las olas de calor prolongadas y cada vez más frecuentes en el entorno construido. Dado que las grandes fachadas acristaladas suelen contribuir a la ganancia de calor solar y a una mayor demanda de refrigeración, la propuesta explora una estrategia alternativa para la fachada que responda a las condiciones ambientales en lugar de funcionar como un cerramiento estático. La biofachada se adapta a los cambios estacionales de la radiación solar, volviéndose más densa durante el verano para mejorar el sombreado, aumentar la producción de biomasa y reducir las cargas de refrigeración. Durante el invierno, se vuelve más transparente, lo que permite una mayor penetración solar para favorecer la calefacción pasiva.
La «Algae Tower» traslada los procesos naturales a la arquitectura
El concepto, obra de uau studio y del arquitecto principal Gianluca Santosuosso, se inspira en el papel de los árboles dentro de los ecosistemas naturales, donde el intercambio de energía depende de factores ambientales como la luz solar, la calidad del aire y las condiciones del entorno. Al trasladar estos principios a la arquitectura, la fachada funciona como un fotobiorreactor a gran escala, sustituyendo el sistema de sombreado convencional por una cubierta artificial compuesta por elementos de biorreactor. Además de limitar la radiación solar directa, el sistema produce biomasa para biocombustible al tiempo que captura dióxido de carbono.

La investigación se centró en los microorganismos utilizados para la producción de biomasa y energía, prestando especial atención a la tecnología de los fotobiorreactores. Dentro de recipientes transparentes, el agua, los nutrientes —incluido el dióxido de carbono— y las microalgas se exponen a la luz solar, lo que permite la fotosíntesis y la producción de materia orgánica. Las aplicaciones experimentales de esta tecnología han demostrado su potencial como método de generación de biomasa para la producción de biocombustibles. Dado que las microalgas requieren cantidades significativas de dióxido de carbono para su crecimiento, el sistema también explora la posibilidad de reintegrar el CO₂ emitido en el ciclo de cultivo.

Una fachada que equilibra la producción de energía y el sombreado solar
Un aspecto central del proyecto fue la integración arquitectónica del sistema de fotobiorreactores en la fachada de la torre. El proceso de diseño incluyó el análisis de la radiación solar en toda la envolvente del edificio y la relación entre la geometría de la fachada, su curvatura y la exposición solar. Se estudiaron la densidad, las dimensiones y la ubicación de los módulos del biorreactor para optimizar tanto la producción de energía como el rendimiento medioambiental.
Al igual que la copa de un árbol, la fachada responde a las variaciones estacionales y diarias de la radiación solar. Durante los meses más fríos, la menor intensidad solar y las temperaturas más bajas reducen la producción de biomasa, mientras que la mayor transparencia del sistema permite que la luz solar entre en el edificio y contribuya a la calefacción interior. En verano, los mayores niveles de radiación solar aumentan la producción de microalgas, lo que hace que la fachada se vuelva más densa, al tiempo que mejora el rendimiento del sombreado y reduce la necesidad de refrigeración mecánica. La orientación de los elementos de la fachada también puede ajustarse para optimizar la exposición solar, equilibrando la producción de biomasa con la protección solar a lo largo de todo el año.
Fotos: @uaustudiodesign