Los cactus pueden ser grandes amigos de los humanos, o todo lo contrario. Todo depende del tipo de cactus que posea. Es esencial conocer los distintos tipos de cactus que son inofensivos para su entorno (incluidas las mascotas) y de los que hay que mantenerse alejado. Esta es una recopilación de cinco cactus venenosos que conviene mantener a toda prisa alejados de niños y mascotas.
5 cactus venenosos que hay que mantener fuera del alcance de niños y mascotas
Los cactus tienen varias especies venenosas, y querrá evitarlas a toda costa porque pueden poner en peligro la vida de sus hijos y mascotas. Siempre es mejor prevenir que curar. Estos son los cinco cactus venenosos que debe mantener alejados de sus seres queridos:
- Cactus peyote (Lophophora williamsii)
- Cactus de barril con anzuelo (Ferocactus wislizenii)
- Cactus de San Pedro (Echinopsis pachanoi)
- Cactus cholla (Cylindropuntia)
- Cactus barril (Echinocactus grusonii)
Foto: @desertmuseum
1. Cuidado con el cactus peyote
El primero de la lista es el popular cactus peyote (Lophophora williamsii), considerada una suculenta que crece lentamente y carece de espinas, lo que no parece hacerla peligrosa. El cactus peyote es famoso por su uso espiritual y medicinal entre las tribus indígenas de Norteamérica. Su sustancia psicodélica, la mescalina, lo hace tan venerado como controvertido. Aunque técnicamente no es "venenosa" en el sentido tradicional, consumir esta planta puede provocar graves efectos psicológicos. Los efectos de esta planta empiezan a aparecer dos horas después de su ingesta.
Asegúrese de apreciar su belleza desde la distancia, admirando las flores rosas que produce. Y recuerde que esta planta está protegida por estar en peligro de extinción en muchas regiones. Así que admírela, ¡pero no la toque ni la moleste!
Foto: @lopho_collector
2. El cactus barril de anzuelo es una espinosa sorpresa
A continuación, le presentamos el cactus de barril con anzuelo (Ferocactus wislizenii). Esta robusta planta destaca por su forma de barril, sus gruesas costillas y sus características espinas curvadas que recuerdan a anzuelos, de ahí su nombre.
Foto: @beutahful.adventures
Pero aquí está el truco: lleva un secreto tóxico en su carne que, si se consume, puede causar parálisis temporal. Su fruto, sin embargo, es comestible y uno de los favoritos de la fauna local. Este es un ejemplo perfecto de las muchas caras que puede tener la naturaleza.
Foto: @heatherksgarden
3. Por qué el cactus de San Pedro grita peligro
La Echinopsis pachanoi grita peligro por donde se la mire, y está a punto de saber por qué. El cactus de San Pedro está considerado uno de los cinco cactus más venenosos para niños y mascotas porque es un alucinógeno muy fuerte. Al igual que el cactus Peyote, contiene mescalina (que también es una sustancia prohibida en muchas naciones), un alucinógeno psicodélico, que es peligrosamente alto en este cactus, es una planta tóxica reconocida.
Foto: @campionwalker
4. Un cactus Cholla dispara agujas
La especie de cactus Cylindropuntia, también conocida como cactus Cholla, se une a la lista de cinco cactus venenosos que hay que mantener fuera del alcance de niños y mascotas. Dependiendo de las características del suelo, este cactus puede alcanzar distintas alturas.
Dado que dispara agujas, este cactus debe evitarse por completo. Si se pincha con una de sus agujas, tanto las personas como los animales pueden sufrir problemas abdominales debido a la naturaleza tóxica de las espinas, que contienen veneno.
5. El cactus barril tiene savia tóxica
Para terminar con la selección de cactus venenosos para niños y mascotas, conozca el cactus barril. El Echinocactus grusonii, también llamado cactus barril, tiene una distintiva forma de barril y largas espinas que caracterizan su aspecto. Aunque el cactus barril saca a relucir sus flores rojas en los meses más cálidos, no dejes que te engañe con su belleza.
El cactus barril tiene savia tóxica, lo que significa que puede irritar la piel. Las espinas de esta planta también pueden dañar a niños y animales.
Muchos amantes de los cactus pueden desconocer varios factores venenosos, por lo que es importante tener en cuenta esta lista.
El doble juego de los cactus venenosos
Descubramos también los aspectos ocultos de los frutos de los cactus. Aunque la mayoría de los cactus dan frutos comestibles y ricos en nutrientes, algunas variedades esconden una sorpresa potencialmente dañina. He aquí dos de esas bellezas engañosas:
- Cactus cholla (Cylindropuntia spp.)
- Higo chumbo (Opuntia spp.)
Aunque sus frutos son técnicamente comestibles, vienen cubiertos de pequeñas espinas llamadas gloquidios. Éstas pueden resultar molestas si no se manipulan o ingieren correctamente, causando irritación y molestias en la piel. Manipule siempre estos frutos con cuidado, preferiblemente con guantes protectores.
Recuerde que se trata de saber cómo disfrutar con seguridad de estas fascinantes plantas. Comestible no siempre significa fácil.
Otras variedades de cactus con mescalina a tener en cuenta
Siguiendo con este apasionante viaje, he aquí las cinco variedades de cactus venenosos de las que hay que cuidarse, cada una de las cuales oculta su toxicidad bajo una fachada de aspecto agradable.
- Cactus luz de luna (Selenicereus grandiflorus)
- Cactus saguaro (Carnegiea gigantea)
- Cactus antorcha del Perú (Echinopsis peruviana)
Todas estas especies contienen mescalina y pueden tener efectos psicodélicos si se ingieren. A pesar de su toxicidad, estos cactus son populares en la horticultura ornamental por sus formas inusuales y sus hermosas flores.
La clave aquí es recordar que, aunque estas plantas tengan un lado tóxico, siguen contribuyendo significativamente a la biodiversidad y añaden un atractivo estético único a cualquier paisaje. Como ocurre con todas las plantas, la manipulación de estos cactus requiere conocimiento, respeto y cuidado.