Los diseñadores arquitectónicos Hermine Demaël y Stephen Zimmerer, en colaboración con la Dra. Evelyn Beaury, presentan «Greenhouse Prototype 2», una instalación interdisciplinar desarrollada en el Conservatorio Enid A. Haupt del Jardín Botánico de Nueva York. El proyecto combina el diseño arquitectónico y la investigación científica a través de un dispositivo climático ligero y móvil, diseñado para crear un microambiente controlado tanto para las plantas como para las personas.
Un dispositivo climático ligero replantea el futuro de los invernaderos
La instalación explora cómo las futuras estructuras de invernadero podrían evolucionar desde recintos sellados hacia refugios más permeables, capaces de albergar especies en condiciones ambientales cambiantes. Mediante sistemas pasivos de circulación de aire, sombreado y nebulización, el «Greenhouse Prototype 2» regula la temperatura y la humedad al tiempo que mantiene una relación abierta con su entorno. Construida con materiales reutilizados de proyectos anteriores, la estructura de aluminio de la instalación se recicló y reconfiguró a partir de un invernadero expuesto en 2025 en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Siracusa.
La estructura actual cuenta con paneles de aluminio perforado con una forma que sigue un radio de diez pies, en referencia a la geometría curva de la histórica cubierta acristalada del Conservatorio Enid A. Haupt. Con el paso del tiempo, estas superficies ligeras están diseñadas para cubrirse de vegetación, integrándose gradualmente en el entorno circundante.
Las superficies metálicas grabadas revelan las redes ocultas de la vida vegetal
La instalación incorpora un dibujo de investigación a gran escala elaborado por los diseñadores Hermine Demaël y Stephen Zimmerer en colaboración con científicos del Jardín Botánico de Nueva York. Grabado en los paneles de aluminio, el dibujo representa de forma abstracta vistas microscópicas de las estructuras de las venas de las hojas, ilustrando las formas en que las plantas transportan el agua y distribuyen los recursos. En conjunto, la instalación y el dibujo examinan diferentes escalas de adaptación ambiental y respuestas al estrés climático.
El equipo interdisciplinar combina la experiencia en diseño arquitectónico de Demaël, la práctica paisajística y arquitectónica de Zimmerer y la investigación de la Dra. Beaury sobre el cambio climático, el desplazamiento de especies y la migración. El Dr. Beaury es conservador adjunto del Centro de Ecología de la Conservación y la Restauración del Jardín Botánico de Nueva York. El proyecto se desarrolló a través de talleres en los que participaron arquitectos y científicos del Jardín Botánico de Nueva York y de la Universidad de Siracusa. Cuenta con el apoyo de una subvención de la Architectural League of New York y del Consejo de las Artes del Estado de Nueva York.

La importancia de las plantas en la arquitectura y el diseño
Proyectos como este demuestran que las plantas se están convirtiendo en algo mucho más que un simple elemento decorativo para los edificios. Los arquitectos y diseñadores consideran cada vez más la vegetación como una parte activa del entorno construido, donde contribuye a la adaptación climática, la biodiversidad y el bienestar humano. Las plantas vivas pueden ayudar a moderar las temperaturas, mejorar la calidad del aire, apoyar los ecosistemas locales y crear espacios más saludables para las personas que los utilizan.
A medida que las ciudades siguen creciendo y los retos medioambientales se vuelven más acuciantes, la integración de las plantas en la arquitectura ofrece soluciones prácticas al tiempo que refuerza la conexión entre las personas y la naturaleza. En lugar de existir por separado de los edificios, las plantas se están convirtiendo en un elemento esencial a la hora de dar forma al futuro del diseño sostenible.
Fotos: @annamorgowicz.