La propuesta Fiji Living System, de MASK Architects, reimagina la arquitectura como parte viva del entorno, integrando los sistemas de energía, agua y medio ambiente directamente en el diseño espacial. Su núcleo es un espejo cinético cóncavo de doble eje, llamado "Corona Solar", que sigue al sol en tiempo real para generar electricidad y recoger agua de lluvia in situ, reduciendo la dependencia de infraestructuras externas de energía y agua. Este planteamiento replantea los edificios como sistemas medioambientales que trabajan con el paisaje y el clima.
La arquitectura como infraestructura integrada de energía, plantas y agua
Conocido como Fiji Solar Crown, el sistema introduce una arquitectura viva integrada en la energía solar que incorpora un espejo cóncavo cinético en el marco estructural y espacial primario. Desarrollado en colaboración con TesserianTech, responsable de la ingeniería y la tecnología del espejo cinético, el proyecto aborda los retos de Fiyi relacionados con la inestabilidad energética, la dependencia del gasóleo importado, la escasez de agua dulce, la intrusión de agua salada y las crecientes presiones climáticas.
El sistema está diseñado para funcionar independientemente de las redes centralizadas, lo que permite a las unidades arquitectónicas generar electricidad y cosechar agua directamente in situ, al tiempo que disponen de fuentes naturales de plantas y naturaleza a su alrededor para armonizar el entorno.
La vegetación y la vida vegetal desempeñan un papel clave en el pensamiento arquitectónico sostenible porque las plantas influyen en los microclimas, la calidad del aire y el bienestar humano en edificios y asentamientos. En el concepto Fiji Living System, los espacios sombreados y ventilados naturalmente bajo la Corona permiten la existencia de zonas abiertas que podrían albergar vegetación y paisajismo como parte del entorno cotidiano, creando una conexión más fuerte entre las estructuras y su entorno.
La Corona Solar render
Este modelo se hace eco de las tendencias más generales del diseño sostenible, en el que los elementos ecológicos son esenciales. Por ejemplo, las fachadas vivas y las infraestructuras verdes pueden mejorar la calidad del aire, regular la temperatura y favorecer la biodiversidad en entornos urbanos, convirtiendo los edificios en ecosistemas funcionales en lugar de recintos estáticos.
La propuesta de sistema vivo de Fiyi utiliza espejos cóncavos cinéticos para obtener energía y agua autónomas
El lenguaje arquitectónico se inspira en el tradicional bure fiyiano, reinterpretando su estructura elevada, sus principios de ventilación pasiva y el simbólico vértice del tejado mediante materiales y tecnología contemporáneos. La corona solar cóncava funciona como un motor medioambiental, concentrando la luz solar para generar electricidad, redirigiendo el calor para apoyar la refrigeración pasiva, alimentando la iluminación nocturna y recogiendo el agua de lluvia que se almacena dentro del núcleo estructural para uso potable y no potable.
Bajo la corona, la organización espacial se despliega verticalmente. La planta baja forma una plataforma habitable sombreada y ventilada naturalmente, mientras que la planta habitable principal integra vistas panorámicas con el núcleo de servicios. Un nivel superior de observación enmarca el cielo y el paisaje circundante, reforzando la relación vertical entre el espacio habitable y los sistemas ambientales.

El equipo de diseño de MASK Architects considera el sistema como una familia de tres escalas modulares, cada una definida por su corona solar cóncava. El módulo de 3 metros de diámetro funciona como un generador compacto de energía y agua adecuado para infraestructuras rurales, uso agrícola y pequeños refugios aislados de la red. El módulo de 5 metros sirve para programas orientados a la comunidad, como aulas al aire libre, espacios de reunión y pequeñas instalaciones turísticas. El módulo de 7 metros está concebido como una residencia o unidad de alojamiento de varios niveles totalmente habitable, capaz de funcionar sobre cimientos elevados o flotantes en respuesta a la subida del nivel del mar. Estos módulos pueden funcionar de forma independiente o agruparse para formar comunidades más grandes, microrredes o redes territoriales.
Vegetación que complementa los espacios
En un contexto tropical como el de Fiyi, donde el calor, la humedad y el aumento del nivel del mar suponen un reto climático, una estrategia arquitectónica que integre la vegetación y la naturaleza en el entorno construido complementa sistemas como la Corona Solar. Los espacios verdes y las superficies plantadas ayudan a moderar las temperaturas, aumentan el confort y promueven la resistencia ecológica, vinculando más directamente la habitación humana con el mundo natural. Esto refleja un cambio más amplio hacia diseños que respetan e incluyen los sistemas naturales como elementos activos de la arquitectura, un principio estrechamente alineado con las estrategias de diseño biomimético y biofílico.

En resumen, el sistema Fiji Living sugiere que las plantas y los entornos verdes son fundamentales para crear edificios y comunidades que sustenten la vida, el confort y la sostenibilidad en armonía con la naturaleza.
Fotos: @mask_architects.