Sky and Water", de Broissin Architects, es una propuesta de arquitectura interior que construye un entorno sensorial mediante la interacción controlada del agua, la estructura y el material. El proyecto en México se centra en un elemento circular suspendido que genera una cascada continua, organizando el espacio en torno a un único gesto definitorio.
Broissin Architects suspende un anillo para dar forma a una cascada interior rodeada de plantas
Situada en un área de 312,17 metros cuadrados, la instalación presenta un anillo de 5 metros de diámetro (16 pies), sostenido por un sistema de esbeltas columnas de acero y cables tensores anclados a cimientos de fundición in situ. A pesar de su peso aproximado de una tonelada, el anillo está diseñado para parecer visualmente ligero, enfatizando la suspensión. Un sistema hidráulico oculto hace circular el agua en una cuenca dentro del anillo, permitiendo que caiga por gravedad y produzca una cascada constante que modela tanto las condiciones acústicas como espaciales del interior. El espacio incorpora paredes curvas de paneles de yeso acabadas en Chukum y suelos de porcelana mate, mientras que la vegetación se integra y reutiliza posteriormente en otros proyectos.
El sitio se eligió por su fuerte presencia de plantas y vegetación circundante. Capas de cobertura vegetal, arbustos y árboles enmarcan la instalación y proporcionan sombra y luz cambiante a lo largo del día. La vegetación ayuda a suavizar la estructura y conectarla con su entorno, mientras que el sonido del agua se mezcla con los sonidos naturales del exterior.

Gravedad, agua y sonido forman una instalación inmersiva en interiores
La estrategia arquitectónica se centra en traducir los fenómenos naturales en elementos espaciales abstractos más que en una representación literal. La cascada se convierte en el dispositivo principal a través del cual se estructuran el sonido, el movimiento y la atmósfera, estableciendo una relación continua entre el entorno construido y la percepción sensorial.

El proyecto, obra de Studio Broissin Architects, se construyó en cuatro semanas, empezando por la preparación del terreno y la reutilización de los escombros para reducir los residuos. El montaje estructural, la instalación hidráulica y los elementos de acabado se ejecutaron en secuencia para favorecer la integración de los componentes técnicos y atmosféricos.

Mediante la coordinación de la estructura, los sistemas de agua y las superficies materiales, Between 'Sky and Water' establece una condición espacial definida por la continuidad y la inmersión. El proyecto enmarca la arquitectura como una interfaz entre la construcción física y la experiencia sensorial, en la que la gravedad, el sonido y la textura actúan como elementos primarios de diseño.
Los espacios rodeados de naturaleza desempeñan un papel importante en el bienestar, ya que ofrecen una sensación de calma, reducen el estrés y favorecen una experiencia más equilibrada del entorno. En este contexto, la presencia de vegetación y elementos naturales no es sólo visual, sino que también contribuye a sentir y experimentar el espacio.
Fotos de: Broissin Architects.