Durante tres días de octubre, Bogotá se convirtió en el corazón de la industria floral mundial. Proflora 2025 ocupó el centro de convenciones de Corferias y reunió a criadores, cultivadores, proveedores de la industria floral y compradores de todo el mundo.
Como en cada edición, la feria no fue sólo un mercado, sino un escenario para la innovación, un punto de encuentro para los negocios y una celebración del liderazgo de Colombia en floricultura. Esto fue lo que pasó en Proflora 2025.
Proflora: Explora, conecta, experimenta la magia
Este evento internacional, organizado por Asocolflores, marcó las tendencias mundiales para la temporada 2025-2026 y reunió a más de 7.000 visitantes y 300 empresas de 60 países.

El lema oficial - Explore, Connect, Experience the Magic - resultó ser algo más que un eslogan. Lo guió todo, desde las visitas a las granjas el día anterior a la inauguración oficial del certamen hasta los concursos, las sesiones técnicas y las tertulias nocturnas. Cuando empezó la feria, casi todos los expositores habían agotado sus plazas, lo que subraya la necesidad de establecer contactos cara a cara en un sector en el que la confianza y las relaciones personales siguen siendo fundamentales. Con miles de visitantes de más de sesenta países y cientos de expositores de todo el mundo, la feria confirmó una vez más su reputación como el evento florícola más importante de las Américas.

Visitas a la granja antes del evento
El pre-evento comenzó el martes con autobuses que salieron temprano de Bogotá para visitar las granjas de los alrededores de Savannah. Para muchos compradores internacionales, estas visitas son el punto culminante de Proflora, ya que ofrecen la oportunidad de pasear por los campos, ver cómo se cultivan las flores y comprender los esfuerzos de sostenibilidad que hay detrás de cada tallo.
Los programas de certificación, las iniciativas para el bienestar de los trabajadores y las prácticas respetuosas con el medio ambiente eran visibles en todas partes. Las visitas son un recordatorio de que los cultivadores colombianos no sólo se preocupan por la escala y la calidad, sino también por la responsabilidad social y medioambiental.
Amplios salones para grandes exposiciones
Dentro de la propia feria, el ambiente era animado. Los amplios pabellones ofrecían a los stands mucho espacio para presentarse a los visitantes, mostrando toda la gama de la producción colombiana.
Naturalmente, no podían faltar las numerosas rosas. Pero también es evidente que carnations vuelven a ser el centro de atención. La paleta se completaba con productos como hortensias, crisantemos, limoniums, dalias, alstroemerias y un surtido cada vez mayor de tropicales y follaje.
La sensación de diversificación era clara. Los cultivadores y obtentores están superando los límites, probando nuevos colores, formas y especies para responder a la evolución de la demanda del mercado. Para los pequeños productores, los stands agrupados ofrecían la oportunidad de compartir protagonismo con los gigantes del sector, garantizando el acceso a la innovación y las oportunidades en toda la cadena de valor.
Concurso de variedades destacadas
Un lugar importante en el salón lo ocupa el Concurso de Variedades Sobresalientes, la referencia para descubrir las favoritas del mañana. El certamen rinde homenaje a las variedades más destacadas, resaltando su innovación, calidad y belleza. Este año, 56 empresas presentaron 436 variedades, mostrando la diversidad y creatividad del sector floricultor colombiano.
El Gran Campeón fue Flores El Capiro con su vela Crisantemo Baltazar.
El Campeón de Obtentores fue HilverdaFlorist con Alstroemeria Monza.
En la categoría Grower Champion, el premio fue a parar de nuevo a Flores El Capiro con su vela Crisantemo Baltazar.
Por último, el ganador del Premio del Público fue SB Talee de Colombia, con un hermoso Dianthus Burgundy White estándar.
Sesiones técnicas informativas
Paralelamente a la exposición, las sesiones técnicas atrajeron a numeroso público. Temas como el control de la Botrytis, las estrategias de gestión de los trips y el creciente uso de controles biológicos suscitaron interesantes debates. La tecnología también tuvo su momento, con sesiones sobre inteligencia artificial y análisis de imágenes que pusieron de manifiesto la creciente importancia de los datos en la floricultura. La logística y la optimización de la cadena de suministro también figuraron en el orden del día, reflejando la búsqueda constante de eficiencia y resistencia por parte del sector.
Pero más allá de los productos y la ciencia, Proflora 2025 también se centró en las personas. En los pasillos, en los puestos de café y durante las recepciones nocturnas, se iniciaron acuerdos, se fortalecieron asociaciones y se renovaron amistades. Los expositores insistieron una y otra vez en que Proflora no se centra tanto en los pedidos puntuales como en generar la confianza que sustenta los negocios a largo plazo. Ese elemento humano es lo que diferencia a la feria de otras ferias internacionales.

Colombia se mueve
Lo que Proflora también dejó claro es que Colombia está en movimiento. Se están llevando a cabo muchas iniciativas positivas para mejorar no sólo los resultados empresariales, sino también el bienestar de los trabajadores y de la madre naturaleza. La sostenibilidad ya no es un añadido opcional.
En este sentido, Proflora es un espejo de las expectativas del consumidor mundial, donde la trazabilidad y el abastecimiento ético forman parte cada vez más de la conversación.
Augusto Solano, Presidente de Asocolflores:
"Proflora es un claro ejemplo del esfuerzo y éxito de los floricultores colombianos y refleja su capacidad para adaptarse a los retos cambiantes de los mercados y contextos internacionales. La calidad y representatividad de nuestros asistentes así lo confirman. Estamos encantados de recibir a tantos países para ser un centro de negocios internacionales y fortalecer las conexiones globales del sector."
Cuando comenzó la celebración de clausura, la sensación de logro ya era palpable. Colombia había demostrado una vez más al mundo su capacidad para organizar una feria de categoría mundial, para liderar en calidad e innovación y para reunir a una industria que depende tanto de la conexión humana como de la belleza de sus productos. Lo que queda ahora es registrar las cifras finales, coronar a los ganadores del certamen y recoger las mejores historias de los participantes.
Puede que Proflora 2025 acabe de terminar, pero su impacto se extenderá mucho más allá de Bogotá. Las variedades que destacaron aquí se abrirán camino en ramos de todo el mundo, las relaciones que se establezcan darán forma a los negocios durante años y el mensaje de sostenibilidad seguirá guiando el futuro de la floricultura.
Y el mundo está invitado de nuevo dentro de 2 años, del 22 al 24 de septiembre de 2027.